Por Renata Tapia

 

Llevas días aquí,

tejiendo margaritas

y flores silvestres

para mis pulmones.

 

Atravesando mi cerebro con luces

cuando tomo tu cabeza.

Jugando con mis manos

que han perdido la coordinación,

 

Llenaste de nubes la cama

para que dejara de dolerme el cuerpo.

Tratas de curarme el asma

y yo siento que mi alma se llena de miel.

 

Intento limpiar

lo que se ha quedado en el piso,

pero tu aroma sigue por el techo

de este cuarto húmedo y frío.

 

Sé que no podrás quedarte

aunque mi mente se resiste,

y me pide que te lleves el invierno

lejos de estas paredes,

que me siembres más flores

y que te quedes siempre.

 

Pienso que te vas

porque no sabes cómo quedarte,

 

no porque en verdad tengas que irte.

O porque tienes miedo de encontrarte

o porque todo empieza a marchitarse.

 

Pienso que si sales corriendo

es porque nadie te ha detenido antes

y que, si aún no reparan la puerta,

significa que puedes volver siempre.

a tejer margaritas y flores silvestres.

puerta 2