Angel Acecam Cloneoser nos escribe desde la Ciudad de México para recordarnos aquel mágico momento de nuestra vida que más de uno a veces olvidamos.

 

Cuentas las horas para verme

junto a tu corazón,

verdadero intento por enamorarme

de ti siendo diferente en tus besos inquietantes,

sonámbulo de noches efímeras

en cuartos húmedos y gélidos,

 

amante de pieles ásperas

y dolores eclipsados por arboles

de doscientos años,

cualidad de poeta que emana

del alma sonrojada por las letras suculentas

en la cena de los sentidos empalagados por la miel de mis versos,

 

nací en marzo con la primavera

encendida de los arianos

que son fuego y pasión,

me alimente de amor y aire,

de leche y tierra, camine dentro de mí mismo

con el rocío de los lazos del alba,

 

cada día soñaba con crecer

más por el aliento de mis sueños

y juegos inmensos,

felicidad entre pasto, maíz, rumiantes y ovejas,

infancia tranquila en la alegría

de la natural belleza de la tierra mía,

 

vista que encanta el alma

en cada giro de mi cuello al infinito,

tardes de color rojo en nubes de algodón

que se pierden en el horizonte de mis miedos,

mañanas bañadas con cantos de jilguero, gorrión, frío y chillones,

iluminadas por el sol reflejado

en la tierra fructífera de mi rancho hermoso,

 

quietud entre el río de aguas frías

y vida encerrada entre sus rocas sempiternas,

animoso infante entre follaje,

forraje, banderas y tepozanes,

ovejas balando y vacas mugiendo,

sueños interminables a crecer me llevaban,

 

unido en compañía de mis hermanos crecí

entre sonrisas y duro trabajo de padres amorosos

y verdaderos maestros de vida y valor,

caminos de terrecería con los que el viento jugaba

y hacia polvareda que enrojecían mis ojos

y me enmugraban la ropa y la piel,

 

felicidad de niños jugando a escondidas

y san miguel en rueda,

carreteritas bajo cerezos

y carritos de madera que el carpintero creaba,

valores inculcados en cemento de pensamientos

llenos de vida, amor y libre albedrío,

 

joven caballero de mirada que hipnotiza

y mente intensa,

de imaginación desbordada

y añoranza intacta,

de recuerdos bellos entre sembradíos

de maíz, haba y avena,

 

hombre de trabajo y valor

que sus sueños con ahínco

lleva entre sus letras, sus actos y su vida

dios continúa amándole con ánimo de padre,

deliciosos besos de sus labios intactos,

abrazos cálidos en calores y fríos,

 

letras vivas en su imaginación, corazón y alma

que al troje de la esperanza lleva,

y gavillas de inspiración suculenta

al molino a esparcir acompaña,

sencillo en su andar

y valeroso a la injusticia perversa.

 

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