Lo marginal siempre ha sido un campo interesante de explorar, saliendo de lo establecido y creando nuevas formas. Desde Argentina Anahí Bidegain nos envía un poema para pensar en los márgenes.

 

El diente de león en las veredas de las ciudades

la libertad que da lo que no se puede contener

ni planificar, ni controlar,

para fastidio del estado  neoliberal

los graffitis urgentes en las esquinas

expresando inconsciente colectivo

o despertando conciencia

la pequeña producción casera

de los dulces, los vinos, las conservas

la lectura de fanzines y reimpresiones de libros libertarios

el trueque

la mesa comunitaria

los versos al oído de los amantes

las letras nóveles

el olor a las salsas tatemadas de las doñitas

los textiles hechos a manos

a dos agujas, a telar, a ganchillo

en los márgenes aprenden del equipo

los niños de las barriadas que juegan fútbol

o carreras de bicis

o la velocidad de huir a los timbrazos de las vecinas

en los márgenes Basquiat pintó con pulso de sus ancestros

y los santos hablaban a los penitentes

sin misa, ni confesiones a varones en sotanas, ni pago de diezmos

en los márgenes se vive el género

los artistas crean sin galerías ni curadores

sin Instagram ni web pages

en los márgenes la palabra amigo es carnal, hermano, familia

y uno puede confiar que habrá una broma y un consejo

y un amor complejo y primigenio sin nombres

ni titulaciones, ni intereses, ni relacionistas públicos

en los márgenes la moneda sigue criterios fuera de los vaivenes de la Bolsa

del estado cambiario, de las medidas del ministro de turno del banco mundial

en los márgenes subsistencia suele también ser ilegalidad

pirateadas, dealers, copias

donde el código de reciprocidad restituye al contrato social

purgado por la ética neoliberal

donde la propiedad es comunitaria

y la tribu la familia ampliada.

 

(Del Poemario En los Márgenes. Agosto 2019. Inédito)

 

Acerca de la autora

Anahí Bidegain (1980. Buenos Aires, Argentina). Reside desde el 2015 en México. Ilustradora, etnógrafa, documentalista.

La ilustración pertenece a Ave Agni, puedes conocer más de su trabajo en http://aveagni.blogspot.com/