¿Cómo nacen las grandes obras? ¿Qué es lo que motiva su creación? El día de hoy Peter Vargas nos pone a reflexionar.

 

¿Te has puesto a pensar cómo nacen esas grandes obras impregnadas de sentimientos vueltas palabras que se meten a la cabeza pagando pensión como historias maravillosas?

Yo digo que nacen de un amor, un perfecto equilibrio entre un sentimiento inmuto y otro que da más de lo que puede haciéndose pedazos de los pedazos que ya tenía, intentando recogerlos para levantar la cabeza buscando fuerza en una plegaria pronunciando un te amo que todavía arde.

Normalmente el hombre literario se ha expresado siempre como el del corazón de condominio, con ese dolor de pecho que muchos vivimos, somos los dolidos eternos amantes que pasan por sinfines de decepciones amorosas, y de ahí nace el arte hechas palabras, lamentablemente ese no es mi caso, no tengo musas ni explicaciones solo una idea.

En esta historia de amor te desenvolviste como la herida de guerra, no es que te haya dejado de amar, simplemente siento que los pasos en cada de nuestros caminos van a ser mejores si lo hacemos si nuestra compañía. Y así te suelto de la mano para que conviertas tu dolor en arte y mi indiferencia en tu odio que no menos merezco.

Le doy un beso a una corriente de aire esperando que llegue a tu mejilla y la corriente me lleva nuevamente a las huellas de tus pasos, aguantare la respiración y no me quedara más que arrastrarme en busca de una mísera palabra, pero no por necesidad; por gusto.