Aceptar ser quienes somos o ser lo que otros quieren es un problema más común de lo que creemos. El día de hoy José Zenteno Aguilar nos comparte desde Tuxtla Gutierrez, Chiapas un grandioso poema.

 

 

Me las dejaron la mirada
de mi padre

 

Esos ojos cafés penetrantes
llenos de repudio
llenos de orgullo
llenos de amor
amor del malo
del que no se justifica
del violento

 

No
padre
no es por mi bien

 

Así soy
diferente dentro
de un mundo indiferente

 

Y no cambiaré
porque no estoy enfermo
ni es pecado amar

 

Uno de los dos tendrá
que morir
¿será tu hombría?
¿o tu hijo?

 

A estas alturas
ya no me importa
ser huérfano.

 

Texto por José Zenteno Aguilar
Ilustración: Por mi bien por Lark VR