Jonathan Rincón Prieto nos escribe desde Colombia para compartirnos un interesante poema.

 

Defino mi vida con voz de aguardiente y poesía de cuchilleros
Con trinos de aves de paso cuyas plumas mancharon mis castos santorales
Descubriéndome a mí mismo en la honestidad de mi soledad impuesta
Debo confesar que Jonathan Rincón no es más que un loco
Haciéndose pasar por Jonathan Rincón.

 

Me revuelco en mis adicciones como un profeta en el silicio
En los gemidos palpitantes que borran el sueño y eternizan la resaca
En la ropa tirada en el piso, como moribundos anhelantes de resurrección beata
Esperando salvación pagana, para que mi espíritu no se manche más
De todo este barro limpio que me cala hasta los huesos.

 

Ahora en la hora de los besos con limón y tequila
De recordarme a mí mismo antes del pecado y la lujuria
De desandar mis pasos como moribundo satisfecho con la certeza de no haber hecho nada
Dejo como testamento mi camelador deseo que me ames hasta el absurdo
Y no tengas más remedio que buscarme en la niebla de estos versos paganos.

 

Porque tu arribo no ha sido más que una profecía escatológica y mortal,
Que ha borrado todos mis pecados sin confesión y sin penitencia,
Que me ha conducido a capillas y a bibliotecas
Para convertirme en un reservista de los bares y las casas con bombillas rojas
Y para curar mi garganta con caricias ardientes que ya no provienen de la noche.