Texto: Jazmín Ramos
Imagen: Shinkai, Makoto (2013), Kotonoha No Niwa

 

Cuando pensamos en poesía japonesa lo primero que nos viene a la mente es el Haikú, aquel poema breve de 5-7-5 sílabas; sin embargo, Japón cultivó otras formas de poesía que han perdurado de manera distinta en occidente, el tanka es una de ellas.

Traído desde China (al igual que muchas otras formas artísticas en Japón), el tanka es un tipo de poesía compuesto por versos de 5-7-5-7-7, es de esta forma que proviene el haikú, aunque a diferencia de este, no está limitado a evocaciones sobre la naturaleza o las estaciones, ya que puede abordar cualquier temática.

Durante los inicios de la escritura en Japón (en la era Heian), los amantes hicieron uso de esta forma poética para comunicarse, valiéndose de figuras que solo ellos eran capaces de descifrar o al menos de contextualizar. Aquel que enviaba el poema esperaba una contestación, es así que puede observarse cómo muchos tankas asemejan una conversación.

Es importante hablar de que la escritura japonesa actual viene de la corte, era utilizada por las mujeres que no tenían acceso a una educación igualitaria a la masculina, pues los hombres (que podían ir al exterior) escribían en chino. Es así que las primeras recopilaciones de poesía en japonés están escritas mayoritariamente por mujeres y sus amantes, muchos de ellos de clase media-baja.

En occidente, poetas como Octavio Paz y Jorge Luis Borges cultivaron el Tanka, al igual que múltiples poetas en lengua inglesa, consolidándose así como una de las formas poéticas japonesas más cultivadas fuera del país del sol naciente.

En series animadas y películas, como Chihayafuru, Dokyuusei o Kotonoha no Niwa, podemos observar algunos tankas famosos. A continuación, les anotamos un par, junto con títulos para adentrarse en la poesía japonesa.

 

CAMPOS DE OTOÑO

Campos de otoño
la choza, humilde choza,
con su techo de paja,
y mis mangas mojándose,
noche tras noche, de rocío

 

Emperador Tenji, incluido en Cien poetas, cien poemas.
Hyakunin Isshu (Antología de poesía clásica japonesa)
(Ediciones Hiperión, Madrid, 2004, trad. De José María Bermejo y Teresa Herrero)

 

 

(1) Un trueno lejano,
el cielo nublado,
en caso de que llueva,
¿te quedarás a mi lado?

 

(2) Un trueno lejano,
el cielo nublado,
aunque no llueva,
me quedaré a tu lado.

Manyoushuu (万葉集) vol. 11, versos 2514 – 2513.