Siempre es un buen momento para un poco de poesía y el día de hoy Ángel Acecam nos comparte desde el Estado de México dos poemas que seguro te atraparán.

 

Pintora

Es preciso disipar la angustia
atorada en mi pecho
desde que te fuiste a colorear  el mar,
divina pintora llevaste tus oleosa la galería eterna,
ahí, dibujaras sus quimeras
que te pertenecieron desde la madrugada
de su primicia,
hasta el ocaso de tu soledad infinita
por un momento,

 

Azul y verde llevas en tus pinceles
listos para dar vida a la suave piel
de tu amante eterno,
celosa no llevas café ni dorado,
aquellos que engalanarían
a su fiel compañera y lo harían
olvidarse de ti,
ella, que gloriosa sabe los secretos
que esconde desde su brillante manto
donde juegan las gaviotas,
hasta su alma en penumbra
que iluminan especies fluorescentes,

 

Ella, a quien con cada ola que llega a la costa
busca besar prometiéndole retornar
esas caricias por la eternidad,
ella, a quien con paciencia le canta
a través de una sirena
esa embrujada melodía
que lo enamorara inevitablemente,
lirios y peces multicolor
son sus mensajeros que te arrebatan
esos dulces sueños de tenerlo solo para ti,

 

Llegado el ocaso como peregrino
sonrojara su rostro y pasado este,
en compañía de la luna llena
subirá hasta tus labios con la marea
y solo ahí podrás besarle,
así, en tertulia hablarle de tus amores,
después, entre reflejos como luciérnagas
te arrojaras a sus brazos
sin importarte que así perecerás.
Pintora;
es preciso disipar esta angustia atorada en mi pecho
y hundirla en el mar.

 

 

Sal

Cada tarde apareces frente al inmenso
cementerio de tu alma placida,
ese, que se llevó al infinito a tu dulce amor
a naufragar desde hace un lustro,
la contemplas con rencor
mientras ella se acerca a posar
su espuma entre tus pies,
mezclas tus ausencias
que caen desde tus dilatadas pupilas
con su piel salada también,

 

Ambas doloridas con huellas de soledad tardía
y vacíos tan grandes que nadie puede llenar,
tu, esperando el milagro
que lejano se quedó hundido en el ancho
y profundo color azul,
que sometido a la tragedia
pereció anclado al lamento de sirenas
y algas enamoradas de tu marinero,

 

Tú, que sollozando caminas
por la arena que es testigo mudo
de la esquela que se aproxima
con las olas presurosas
para borrar tus pasos otra vez,
tu, que destrozada desde el alba
miras el horizonte esperando gaviotas
con buenas nuevas que alegren tu corazón,
pero sus graznidos funestos
solo te hunden más en la agonía,

 

En sus picos traen restos del naufragio
que aún no acepta tu soledad,
ella, cansada de ser solo silencio
se quiebra en gritos que no escuchas
y sigues llorando,
ella, quisiera encaminarte en una barca
a la búsqueda de tu amoroso almirante,
desplegar las velas
y navegar entre coral rosado
donde su reflejo aún permanece,

 

Arrullarte con la canción  que él  cantaba  para ti,
ahora recitada por hermosas sirenas,
ella sufre tanto como tú,
por su soledad,
por tu odio,
por sus ausencias,
por el olvido que amenaza
a su arrebujado trovador en luna llena,
ahora mezcla tu sal y la de ella para unificar
el mar y la muerte.

 

Acerca del autor

Ángel Acecam Cloneoser (Nicolás Romero, Estado de México, 1985) Es licenciado en administración, sus textos tratan principalmente de la soledad, el desamor y la muerte. Ha participado con poesía para las revistas,Monolito, Poetomanos, Nocturnario, Perro Negro de la Calle, Ibidem, Collhibri, Gazeta, Tintasangre, Katabasis, Clan Kutral, entre otras, asi como en fanzines y para editoriales como Elementum y Letras Rebeldes, actualmente cursa la maestría en tecnología educativa.