Muchas veces la poesía incita a reflexionar, y el día de hoy Carlos Gael Escobarete Ávila nos comparte un poema que seguro nos dejará pensando un buen rato.

No es mi culpa haber nacido
de un español esclavista,
de un indígena maldito.
Del sueño dadaísta
de aquella serpiente
que un día en su letargo
soñó con su gente.
El regalo del destino amargo.
Tirado un cuerpo por la calle
al lado del cempasúchil,
¿y tú quieres que yo calle?
Si ya de por sí soy el inútil
que nació de un español
al que su esclava le fue útil.