Siempre es un buen momento para sumergirnos en la fantasía, y el día de hoy el escritor Ricardo Bugarín nos comparte dos minificciones.

Texto: Ricardo Bugarín
Imagen: Andrea Conde

CLASIFICADORES

Teresa es muy imaginativa. Catorce años de trabajo compartido en los sótanos del museo hablan, siempre, de tiempos muy buenos.

Hace tres años que estamos enfrascados —encarpetados— en la clasificación del nuevo acervo de fotografías. El trabajo es muy entusiasmante y divertido. La mañana transcurre en observar imágenes y en Teresa que siempre está tentada de crearle historias a cada personaje que vamos descubriendo. Las tardes son estrictamente técnicas y vamos volcando referencias a nuestra base de datos.

Tengo veintisiete cajas bajo mi responsabilidad y Teresa cuenta con treinta y dos a su cargo. Hasta el momento me han tocado los fondos de José Boragina con estudio en San Martín 1662. Teresa tiene los de Augusto Streich en Las Heras 170. Nuestra armonía solamente suele ser interrumpida por las destempladas apariciones de nuestro jefe que siempre tiene alguna razón para un descontento diario de su existencia.

Nuestro jefe es de profesión abogado pero un camino fortuito —y político— lo ha colocado en esa jerarquía de trabajo que hoy sustenta. Nosotros creemos que no tiene capacidad ninguna pero lo respetamos. Nuestro reino es por demás muy interesante como para detenernos en observaciones pasajeras.

El viernes pasado se vino con una andanada de sueños y pesadillas que lo tienen a mal traer y estuvimos buena parte de la jornada escuchando sus disloques. Cuando se fue, volvimos a nuestro trabajo. Es entonces que  Teresa descubre, en una de las fotos que tenía a mano, que el caballo de madera en el que aparece montado un jovencito, repite las facciones de nuestro jefe. Coloqué la imagen bajo la mejor luz del laboratorio y de verdad la coincidencia era sorprendente. La estudiamos con detenimiento  y la volvimos a colocar en su carpeta y en su correspondiente caja.

Cuando apagamos la luz y nos disponíamos a marchar, escuchamos claramente que de una de ellas salía un reclamo de existencia con una voz que nos resultó demasiada conocida. Teresa me miró. Miré a Teresa. Nos llamamos a silencio con las manos y nos fuimos. Reclamos de jefes a deshoras no es trabajo.

MONTAJE

No quiero ser profética, pero esta piedra ígnea me va a volver volcánica. Desde ayer que está perorando sus inútiles razones. Es tozuda, de débil argumentación y, además, reiterativa. Caprichosa como ella sola. No quiere entrar en la vitrina, limitarse a un cubículo de vidrio. Se queja hasta de la tipografía del cartel explicativo. Las vecinas la miran en silencio, lamentando tanta obstinación. “¡Cómo perderse esta muestra centenaria!”, seguro que se dicen entre ellas. El museo abre en unas horas y aquí estamos, pulgada a pulgada, peleando la exhibición. Y encima tengo a mi jefe al lado repitiendo su nicaragüense retahíla: “Dichoso el árbol…”. Ignoro si lo dice por la pieza o por mí. De seguir con estas insolencias, con estas rebeldías, segura estoy que entro en erupción.

Acerca del autor

Ricardo Bugarín, escritor, investigador y promotor cultural, publicó Bagaje (poesía, 1981) y en el género de la Microficción: Bonsai en compota (Macedonia, Buenos Aires, 2014) ,  Inés se turba sola (Macedonia,  Buenos Aires,2015),  Benignas Insanías (Sherezade, Santiago de Chile,  2016), Ficcionario (La tinta del silencio, México, 2017)  y Anecdotario (Quarks,Perú,2020). Textos de su libro Bonsai en compota han sido traducidos al francés y publicados por la Universidad de Poitiers (Francia).

Integra las ediciones:  Borrando Fronteras-Antología Trinacional de Microficción Argentina, Chile y Perú; ¡Basta! Cien hombres contra la violencia de género (edición argentina);  Antología Iberoamericana de Microcuento (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia); Vamos al circo. Minifición Hispanoamericana de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP, México) y Cortocircuito. Fusiones en la Minificción (BUAP, México).

Las reediciones de ¡Basta! Cien hombres contra la violencia de género realizadas por el Gobierno de Mendoza (2018) y La mirada del cóndor, Microficciones mendocinas (Mendoza, 2018); Hokusai. Antología de Microrrelatos (Santiago de Chile, 2018) y Los pescadores de perlas. Antología de microrrelatos de Quimera (Barcelona, 2019).