Siempre es interesante ver como la literatura se combina con medios o programas que tal vez en su momento pasamos por alto. El día de hoy Josué Gutiérrez Castillo nos comparte desde Querétaro la curiosa relación entre Power Rangers y Foucault.

Cuando pensamos en los Power Rangers, ¿qué se nos viene a la cabeza? Adolescentes en mallas combatiendo botargas, chispas y explosiones. Durante años la gente ha asociado a estos coloridos personajes con dichos elementos, por lo cual no es de sorprender que los vean como un producto meramente infantil.

Si bien es cierto que el mercado principal de los Rangers son los niños, eso no quiere decir que el programa no haya tratado con temas serios a lo largo de los años, algunos con un gran trasfondo psicológico, como el que veremos a continuación. El capítulo a analizar es, “En el ojo de la Tormenta”, episodio número treinta y dos de la temporada “Tormenta Ninja”.

La sinopsis del capítulo es que Shane, el ranger rojo, está preocupado por la visita de su juicioso hermano mayor Porter. Él es un hombre de negocios, exitoso, y considera que Shane está desperdiciando el tiempo con cosas como la patineta, cree que debería madurar, los juicios de Porter afectan a Shane, haciéndole pensar que está decepcionando a su familia. Simultáneamente aparece un monstruo para causar estragos, la criatura tiene la habilidad de lanzar unos collares, que al apresar a una persona la obligan a enfrentar su peor miedo. Shane cae víctima del monstruo, mostrando todas sus preocupaciones las cuales estallan en una pesadilla:

Shane yace desnudo en un cuarto lleno de ojos, mientras es atormentado por Porter, quien le susurra al oído que es una vergüenza para la familia, y que lo ha decepcionado mucho.

En la pesadilla podemos ver varios elementos interesantes, como el panóptico propuesto por el filósofo Michel Foucault en el ejercicio de vigilar y castigar, que se refiere a la modelación de conductas, donde la propuesta del autor es que la persona siempre se sentirá observada, desde cualquier punto que se le vea, simbolismo evidente en los ojos en las paredes. En la escena podemos ver tal cual como se hace uso de la autoridad, en este caso dada por Porter, como una figura que le reprocha a Shane.

De igual forma, en los planos generales se ve el piso, existe un cuadro al centro donde Shane está colocado, dando una representación de sentirse encerrado, oprimido, más allá del cuadro principal se extienden otros tres, no importa a donde vaya el Ranger, siempre estará encerrado.

También es curioso que todas las líneas del suelo apuntan al centro, como si quisieran que toda la atención fuera dirigida a Shane. A esto se le puede sumar la iluminación, pareciera que solo hay una luz en el cuarto, colocada encima de él, alumbrándolo porque es el espectáculo principal.

El que Shane esté semi-desnudo; vistiendo solamente un short rojo, el color de la prenda es simplemente para dar a entender que personaje es; representa la vergüenza que siente, el avergonzarte de mostrarte cómo eres, también se puede simbolizar el estar desprotegido; en contraste con su hermano mayor, quien viste un traje elegante, ropa que impone poder, un rango en una posición jerárquica. También podemos mencionar como en ciertos momentos Shane presenta signos de nerviosismo, una respiración agitada y el sudor hacen una clara representación de esto, agregándose a la inconformidad del Ranger.

Si juntamos todos estos elementos, estos simbolismos, podemos ver como Shane tiene una posición totalmente desprotegida, se siente vulnerable con todo lo que le está pasando. Es una escena bastante curiosa, porque si la comparamos con el modelo propuesto en el libro, “Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión” del autor ya antes mencionado, podemos ver como la psicología se puede usar en estas escenas, y así poder transmitir al espectador, un poco de la sensación de lo que está sintiendo Shane.

Nada mal para un programa para niños, sin dudas es un ejemplo de que nunca debemos subestimar un proyecto solo por el público al que va dirigido, y es asombroso ver que las mentes detrás de las series se esfuercen por implementar conceptos más adultos, y que los incorporen de una manera tan magistral.

Agradecimientos a Carlos Eduardo Perea Gutiérrez, por la información, y los conocimientos, aportados a este trabajo.