Hace ya un tiempo, mientras estudiaba la historia de Japón, especialmente el periodo del Shogunato, conocí una forma poética (originaria de Japón) cuyas características son muy similares a las del Haikú. El Senryuu está conformado también por 3 versos de 5, 7, 5 moras cada uno (recordemos que, en japonés, hay sonidos como /n/ o /ryu/ que cuentan como unidades, por eso no se habla de sílabas, sino de moras). La diferencia básica entre estas dos formas poéticas es la temática, pues el Senryuu no hace alusión a las estaciones o la naturaleza, sino a personajes, momentos históricos y la naturaleza humana en general, haciendo uso de una sátira que no se encontraba en los orígenes del Haikú en Japón.

Algunos sitúan al Senryuu como un subtipo del Haikú, pues la línea divisoria entre ambos parece ser muy difusa. Me parece a mí, que el primero contiene temas más bien reflexivos, a veces sumamente serios y otras, satíricos, pero la ola de poetas que escribe tras Basho tiene mucho de esto también, haciendo aún más complicada la diferenciación al menos en épocas más recientes.

Probablemente el conjunto de Senryuu más famoso es el dedicado a los tres unificadores del Japón (Oda Nobunaga, Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieyasu), que habla sobre las formas de proceder de cada uno ante su idea de la restauración y unión japonesa, todo a través de un planteamiento simple “¿qué haces cuando el cuco no canta?”, las respuestas son “matarlo, convencerlo y esperar”, ¿quién dijo cada una?; les recomiendo ampliamente que lean estos Senryuu y que por medio de ellos conozcan también un poco de la historia de Japón.

Aquí les comparto también un Senryuu de Kobayashi Issa, donde se puede notar la sátira en conjunto con un análisis del ser humano:

Ocurre en los humanos​

y también con los espantapájaros​

no son derechos​