La naturaleza siempre inspira a crear grandes obras, y el día de hoy Aline Rodriguez nos comparte tres poemas desde la Ciudad de México.

El colibrí

En el cálido amanecer,
la media luna se sonroja,
torna sus mejillas anaranjadas
como florecer de primavera.

El arbusto del oriente
suspira tembloroso e inquieto
ante el tacto implacable
del astro padre, El Solitario.

Las flores del occidente
miran fascinados al infinito
porque el arcoíris se crea
y se alimenta de sus sonrisas.

El árbol del sur
baja la mirada hacia el suelo,
contempla, ilusionado,
a su amiga la hormiga, la trabajadora.

Escondido en silencio
observa el colibrí del norte
qué vuela alto llevando el mensaje:
!Su familia es capullo de amor,
gloria a los dioses!

El paisaje

Me fijo en el punto perfecto,
estoy montado en la canoa,
un infinito de canal te observo;
Mujer durmiente.

Entre tus finos cabellos de nieve
me despiertas suspiros,
me controlo, ¡ahhh!, respiro,
aire congelado, estoy hipnotizado.

Que esplendida la vista hasta ti,
te hacen reverencia los árboles,
que como soldados verdes,
me guían hasta el paisaje de tu cuerpo.

Desnuda e inmóvil me posas,
enfoco la cámara y disparo.
Me disparo a mí, atrapado,
por siempre tú, yo… en Xochimilco.

Primavera

Al movimiento de las hojas
veo escapar tus alas
ave vespertina de ensueños.

Vienes y vas
dulce cantor de poesía
que produce inspiración
al levantarme cada día.

Acerca de la autora

Aline Rodríguez (Ciudad de México,1996) estudia Creación Literaria en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México en el plantel San Lorenzo Tezonco. Modifica al tiempo con sus versos, manda besos de tradiciones, hace honores a Xochimilco.

Tiene dos cuentos publicados en la revista Tlacuache que son: La dama del velo huesudo y El hilo rojo. Además tiene en proceso de publicación el poema Huehuetzin en la revista de Palabrijes: El placer de la lengua, UACM.

Su trabajo ha sido reconocido por su familia amigos y profesores que han leído su obra creativa.