¿La música inspira a escribir o la escritura motiva a la música? Bienvenidos a letras y sonidos, un espacio destinado a la música y la literatura, en esta columna encontrarás datos curiosos, información y una que otra anécdota acerca de textos o escritores que inspiraron canciones, discos, artistas, bandas, o viceversa.

Inauguro esta columna aprovechando la temática navideña, y que mejor manera de hacerlo que con un clásico que probablemente hayas visto, leído, escuchado (o incluso participado en alguna obra escolar), me refiero a El Cascanueces, cuento navideño que inspiraría uno de las más famosas obras del compositor Tchaikovsky.

Comencemos por el principio: esta obra es un cuento de hadas/ballet estructurado en dos actos, el cual fue encargado en 1891 por Ivan Vsevolozhsky (director de los Teatros Imperiales de San Petesburgo) y se estrenó hasta 1892. La música fue compuesta por Piotr Ilich Tchaikovski entre 1891 y 1892, se trata de su opus 71 (obra de mayor categoría) y el tercero de sus ballets.

Antes de su estreno, el autor seleccionó ocho números para formar la Suite El Cascanueces, op. 71a, la cual se interpretó por primera vez el 19 de marzo de 1892 en una asamblea de la sección de la Sociedad Musical de San Petersburgo.

El libreto fue escrito por Ivan Vsevolozhsky y Marius Petipa (creador de la coreografía), basándose en el cuento Historia de un Cascanueces de Alejandro Dumas (padre), el cual es una adaptación del cuento El cascanueces y el rey de los ratones, de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann.

La obra original El Cascanueces y el Rey de los Ratones fue escrita por el escritor prusiano Ernst Theodor Wilhelm Hoffmann (quien cambiara su tercer nombre por Amadeus en honor a Mozart), y publicada en 1816. En el encontramos un relato que mezcla la realidad con la fantasía (con algunos toques de terror característicos del autor como las 7 cabezas del antagonista), presentándonos la historia de Marie, quien en nochebuena recibe un cascanueces por parte de su tío Drosselmeir, al anochecer nuestra protagonista se verá envuelta en una serie de eventos fantásticos en contra de El rey ratón.

Años después en 1845, el escritor Alejandro Dumas (padre) publicó Historia de un cascanueces, adaptación del cuento de Hoffman, el cual respeta la esencia original pero transforma elementos y situaciones, además de agregarle elementos propios. Esta versión sería la utilizada para el clásico ballet.

La figura del cascanueces es elegida pues en Alemania se le considera como símbolo de buena suerte y prosperidad para los hogares. Hoffmann aprovechó estas características para crear su personaje (y destacar su valentía).

En 1940 Walt Disney utilizaría parte de la música del cascanueces para su película Fantasía, la cual popularizó aún más la obra y comenzó a generar un interés por el ballet, el cual aún actualmente, es uno de los más representados a nivel mundial.

¿Qué opinas, conocías la historia de este emblemático tema? A continuación te comparto la suite de El Cascanueces de Tchaikovsky, interpretada por la Orquesta Filarmónica de J.L. Moreno bajo la dirección del maestro Tulio Gagliardo ¡Feliz navidad!