No hay mejor manera de comenzar el año que con una serie de poemas que nos envía Joshua A. L. de Puebla.

I

C’est fantastique
porque en medio de toda realidad
me viniste a hacer
Temblar
Dudar
Temer
y nunca lo sabré explicar.

II (She’s lost control)

¿Qué escondes en tu pelo largo
que hoy es corto?
Cuando finges no mirarme
y yo te miro sin mirar,
¿Qué embarga tu cabeza?

Cuando es denso tu eyeliner
Y entre tus ojos rasgados
se guarda innombrable tu pesar.

Cuando, fotografías a grises
invaden mi pantalla que es la tuya
y usas de caption a Joy Division,
habré confesado mi gusto
en un doble toque tardío,
mirándome cobarde
porque es tanta tu belleza
y poco y tanto tu mirar.

¿Qué ves cuando me ves?
Lo mismo que tú
cuando me escondo espía
y presumo mi misión;
la de mirarte cortés cuál andante,
que a lo lejos te amo más,
Y mi estandarte eres tú
Y las victorias
Y las derrotas
Y tu pelo corto que fue largo,
no dejo de mirarte cuando no me ves.

III

I´m writing down your name with my blood
wishing out to be a lover to you,
to wipe the tears caused from your ghosts
to crush your broken glass path to dust,
even with my bare feet,
even with my impure soul.

IV

Voy pecando cada línea de la biblia
y que Dios me perdone este amor
que es mitad romance
y mitad pasión.

V (Vertigo)

En este espacio entre nosotros
todo lo suspendimos,
            a rom-thriller.
Y entre más lejos nos encontremos
            el mundo inerte abarcará más vidas.

VI (faux diable)

La mecánica de los fantasmas me persigue,
un metaconcepto vuelto realidad,
en donde, por relación silogística,
detrás de mí va corriendo un mismo yo
siendo motif, causa y fin mi propia existencia,
cayendo en la terrible paradoja de saber a dónde voy
sin realmente tener claro el fin último, quizás infinito,
cómo todo, cómo nada.

VII

Es un fantasma
cuando toma mi mano y besa mis heridas
existe visible a oscuras y a la luz poco aparece
Es un fantasma
porque el cuerpo se lo di yo,
su morfología es mi invención
y fui yo quien la ha dotado de significado.
Es un fantasma
cuando se sumerge en las sábanas y encarna mis miedos
porque en sus venas recorre el ansía de verte a escondidas
                               y le temo.

VIII (Horizontes)

La eterna mudanza,
el acto constante de empacar,
enclaustrar las pequeñas cosas que me aferran a este lugar,
mis colecciones y algunos espejos, todas mis libretas,
alguna basura que considero útil.

Ya puse en sobres las miradas,
sellé con secretos las cartas,
pero hay cosas que no me caben en la maleta,
por ejemplo, la gravedad,
tus sombras y otros maquillajes
de los cuales nunca entendí la función.

No temo (volver) a empezar,
hago mitades de lo que fui con donde estuve,
desterré plantas ya sin raíces para intentar
vivir en otro lugar.

IX (PERSONA)

Puse en venta nuestra casa,
una pareja de fantasmas
me hizo la mejor oferta,
ella tenía tu cara,
el hombre poco se parecía a mí.

X (Nuestra fe)

Me miraste y no fui yo,
sino aquel colegial
que descubrió por vez primera el lago,
donde el hombre se anuncia esclavo
y la distancia entre tú y yo es un músculo.
Te fuiste y me miré solo,
otro fantasma del panteón
donde una laguna me hizo hombre,
y nació un músculo a la distancia
que late esclavo de tu nombre.