Continuamos con la poesía con tres poemas que nos envía Ángel Aristarco Pedro Alonso desde Pochutla, Oaxaca.

Estrellas andantes

Las luciérnagas salen a volar
después del aguacero de la noche.
Son estrellas andantes.
Reciben las caricias de los dioses
entre la danza del viento.
Su revoloteo y destello
inventan armonía en la imaginación de un niño.

¿Qué pasa con el alma?

El alma se pudre
si deshonramos las enseñanzas
de los dioses.
El alma se intoxica
cuando nos desconectamos
de la sabiduría ancestral.

Canto contra el olvido

Las calandrias guardan una melodía en el bosque.
El día que les invada el olvido
irán a preguntarle al silencio
cómo es el tono de su canto.
Entonces con un aleteo se sacudirán el olvido
y en procesión irán a cantar a los árboles
una melodía contra el olvido
mientras el bosque almacene el agua de la lluvia.