El amor no tiene edad y la poesía siempre será una increíble forma de preservar la memoria. El día de hoy Krizia Tovar nos comparte desde el Estado de México un bello poema.

¿En que momento perdí el tesoro divino
de todo ser humano?
¿Cuál fue la calle en la que cayó de mi bolsillo?
¿Qué día llegaron mis manos arrugadas y libros
con páginas amarillas? ¿A qué hora te perdí?
Jamás cuenta me di…

Querida Luz, cuéntame sobre tus viejos días,
hay tantos años de historias y pocas horas,
cuéntame sobre tus hijas y los hijos de tus nietos.

Con una taza de café en un local del mercado
hundí mis barcos dentro de tu mar,
en todos estos años nada aprendí, ya lo sé…
estamos a una esquina de la muerte
mas hoy me siento como cuando tenía veinte…

Querida Luz, ¿sientes lo mismo?
en este parque tomada de mi brazo
la vida me da otra oportunidad,
quiero pensar que aún no es tarde
para llamarte “mi amor”,
no entiendo porque la gente piensa
que los viejos ya no tenemos ilusiones, ¿tú sí?

¿Querida Luz, cuánto tiempo nos queda?
En campos o ciudades quiero estar contigo,
Dime si mañana nos veremos, en una semana
y el próximo mes,
dime si aún me querrás para entonces…

Querida Luz, no llegaste a nuestra cita
de los miércoles, en el restaurante
de siempre, ¿ya no quieres verme más?
Ya estoy viejo para angustias de amor,
me levanto cansado con mis ochenta y tres
otra vez en los huesos, olvidando que ayer contigo tenía veinte…

No quiero cargar incertidumbres,
ya no somos jóvenes para no hablar claro,
¿si voy a tu casa me abrirías la puerta?
No sé qué está pasándote,
tampoco respondiste a mi llamada en Navidad…

Aquí estoy fuera de tu casa,
ansioso, triste, feliz,
¿me dejarás entrar de nuevo a tu vida?
toco tu timbre y me arrastra una avalancha…

Querida Luz, esta mañana abrió tu hija la puerta,
me dio las malas nuevas, tu muerte fue la razón
de tu ausencia ese miércoles de café y azúcar,
antes de nochebuena tú estabas en el más allá…

Querida Luz, las calles gritan tu nombre,
hoy fui al panteón a dejarte flores,
sólo tengo una lápida que no responde mis preguntas,
¿me quisiste tanto como yo a ti?
querida amiga no te olvidaré jamás,
querida Luz apacible luz,
mi querida Luz…

Acerca de la autora

Krizia Fabiola Tovar Hernández nació en el Estado de México, en 1996. Algunos de sus escritos aparecieron en las revistas Reflexiones Alternas , Poetómanos, Prosa Nostra mx, Teresa MAGAZINE, Revista Literaria Pluma, Revista Hispanoamericana de Literatura, Revista Literaria Monolito, Más Literatura, Clan Kutral, Vertedero Cultural, Circulo Literario de Mujeres, Perro Negro de la Calle, El Morador del Umbral,  La Página Escrita, La Liebre de Fuego, y El Templo de las Mil Puertas, entre otras.  Estudió la licenciatura en Ciencias Humanas en el Centro Universitario de Integración Humanística.