El tiempo no espera a nadie y a veces nos lleva por caminos diferentes. El día de hoy Yoelin González nos comparte un poema desde el Estado de México.

Un ciclo se sigue en compañía de la luna o bien, del sol. 
Abunda una voluntad propia que el movimiento no se vuelve infértil.
No hay presencia de una detallada atención a la iluminación del sol para cumplir con aquella labor.
No hay carencia del hábito de llegar a cruzarse en algún segundo, una con otra rozan sin necesidad de avisar. Pareciera que un segundo es basto para contemplar. Pues tienen una necesidad amena por emprender un nuevo caminar. 
Anhelar poder tener su alma, ahora ya me es algo inválido que la mente y fuerza se terminan por agotar.
Nos cruzamos y nuestras almas se detuvieron. La diferencia radica en la dirección de nuestros ciclos al dejarnos pasar.
Mi alma pausó su dirección y la tuya fue dotada del don de la manecilla de un reloj. Pues sin más, pudo seguir con su ciclo. Y simplemente llevo universos de segundos esperando a que como la manecilla de los segundos se cruce nuevamente con la de los eternos minutos. Y en mi afán por esperar nuevamente el encuentro de nuestro andar, me olvidé de nuestro lugar en este universo, pues ni tú ni yo nos volveremos a cruzar porque ni tú ni yo somos manecillas de reloj que cada 60 segundos se puedan reencontrar. 

Acerca de la autora

González Yoelin originaria del Estado de México, estudiante de la licenciatura en Teatro con énfasis en actuación en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Inició a dedicarse a la escritura a la edad de 15 años en géneros de poesía y actualmente ha iniciado también en la dramaturgia.

En 2020 obtuvo el primer lugar en un concurso de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, “7×3” interpretando un monólogo de su autoría titulado Mis oídos vivos, mi alma desahuciada, mismo que fue publicado por la revista Almicidio junto con poemas de su autoría. El mismo año, otros de sus poemas fueron publicados por la revista Poetas impropios y en enero de 2021 por Cisne revista digital.