Todos tenemos un ciclo de vida, el día de hoy Yesmila nos comparte desde Perú un emotivo cuento.

—¿Por qué prendemos una vela? —le pregunté un día a mamá.

Ella me respondió que con esa vela prendida recordaba a su papá, pensé que eso era muy extraño y  hace mucho tiempo que ya no veía a abue, él se había enfermado un largo tiempo, un día salieron todos de emergencia al hospital, se había puesto muy mal, y ya no volvió más a casa, se pusieron entonces todos ropa negra, llegaron el tío Alberto y la tía Juanita, los primos y así, muchos parientes que no veía hacía mucho tiempo, me mandaron con mi madrina Isabel esos días y cuando volví a casa, solo mencionaban una palabra que yo no comprendía del todo, fallecer. En su habitación solo había quedado una retrato de abue y su mecedora.

Entonces volví a preguntar “¿Qué significa fallecer y dónde está abue ahora, por qué no vuelve?” Mamá me envolvió en un fuerte abrazo, arreglando mi cabello contestó.

—¿Sabes? Para explicarte bien, te hablaré con una analogía de la planta del diente de león.

—¿Un diente de león? Pero, ¿eso que tiene que ver con mi duda? —volví a preguntar.

A lo que me respondió de la siguiente manera:

—Todas las plantas nacen de una semilla y los primeros meses o años dependiendo del tipo, fortalecen primero sus raíces, así como el diente de león que para crecer necesita mucha agua y sol; lo mismo que nosotros nos fortalecemos en nuestra primera etapa de vida con mucho amor y cariño, el cual nos dan nuestros padres y nuestro entorno.

Que interesante pensé, pero ¿eso es todo? Y mamá prosiguió.

—Luego, pasan un tiempo trabajando en hacer fuerte su tallo, para resistir los embates de la naturaleza; así como nosotros que pasamos una parte de nuestra vida estudiando y aprendiendo para usar esas herramientas en el futuro.

Ohhh, umm pensé ¿creo que estoy en esta etapa?, pero… ¿qué más?

—Luego este diente de león, después de haber trabajado en sus raíces y tallo, vienen los frutos, en este caso son sus flores, las cuales florecen amarillo y radiante como el sol mostrando todo su esplendor; así como nosotros, mira a tu papá estudió mucho acerca del arte, era algo que le encantaba desde niño, trabajó muy duro para aprender técnicas y herramientas, ahora fíjate las obras que realiza, ¿no es magnífico?

—¡Es cierto! Papá está en esa etapa, excepcional. ¿Qué más?

—Cuando nuestro ciclo está por concluir y las plumillas del diente de león que surgen de las flores ya están listas para volar dejando la planta; así como abue estaba ya muy mayor un día su espíritu voló dejando su cuerpo y su recuerdo en nuestra mente y corazón.

Entiendo, entonces abue había cumplido su ciclo, es por eso que ya no está físicamente, pero su recuerdo nos queda. De pronto la vela se cayó y apagó, los ojos de mamá se entristecieron, sus ojos comenzaron a humedecerse, entonces salí rápidamente de la habitación sorprendiéndola.

Cuando volví mamá extrañada me preguntó sobre lo que traía oculto, así que le mostré, en una mano un diente de león y en la otra un álbum de fotos, con una sonrisa le dije que el diente de león era para su jarrón y el álbum era para que me cuente más a cerca de abue.

—¡No quiero olvidarlo, comencemos ahora!

Es así que mamá se sentó en la mecedora y yo en su regazo, ella comenzó a explicarme sobre los recuerdos de abue que había en el álbum, además de las anécdotas de él y de otros parientes y seres queridos que ya no estaban físicamente.

Acerca de la autora

Docente de educación secundaria, en el área de matemática, redacción de historias para fomentar el aprendizaje en el área, para lo cual me di cuenta de la importancia de la comprensión lectora para desarrollar la resolución de problemas, por eso la importancia de crear el gusto por la lectura desde pequeños para que les quede como un buen hábito, ahí con ayuda de mi pequeña hija comienzo esta travesía literaria.