El amor y las personas siempre dejarán marcas en nuestro corazón. El día de hoy “12” nos comparte un interesante cuento al respecto.

Empaqué tus regalos y borré nuestras fotos. Empalmé mis cosas dejando las tuyas hasta donde no pudiera verlas y dejé de usar muchas de ellas una vez que se convirtieron en huellas de tu ausencia. El agua se encargó de llevarse tu perfume, los días de llevarse tu voz y mi mente escondió tus versos más cálidos, también la fuerza con la cual me dabas abrazos, e incluso el color exacto de tus ojos, pero pese a ese intento por apartarte, aún sigo sin poder bajar más allá del gran bulevar que cruza tu trabajo y aún me cuesta cruzar esa calle que quedó como recuerdo de que, en alguna de esas casas, compartí el primer lugar que considere hogar, contigo.

Duele oír hablar a las avenidas sobre cómo te amé encima de sus rincones y en los espacios donde nacieron nuestras noches más sombrías, en cada esquina donde te besé de formas diferentes y desmedidas y en cada banco, faro o espacio donde reventé de risa, donde fuiste mi guía y dónde disfruté de la promesa que al final resultó mentira.

Mi alma hizo de ti una marca que quedó tras la costura de las heridas, te volviste el terror que puede generar una cara conocida, y el dolor de reconocer que del otro lado de la ciudad estás con él. Eres el vacío que la soledad llena en todos los parques, la desesperación de no comprender por qué me elegiste entre tantas personas cuando al final te irías y la dura intriga de no saber por qué no pudiste amarme, cuando yo a ti pude haberte amado toda mi vida.

Duele no saber cómo empacar la ciudad entera en la caja más diminuta y sentir que aún debo arrastrar el peso de haber sido tuya, soportando las marcas que dejaste sobre mi tez, esas huellas diminutas que ya el tiempo borró pero el alma no sabe cómo desvanecer… Entonces me cuestiono si también las marcas que dejaste en mi ser, podrán desaparecer como las que desaparecieron de mi piel.

Acerca del autor

La música y el escribir son las cosas que más me identifican, seguido de mi inconsistencia emocional y mi falta de decisión, pero disfruto de mi misma y del aprendizaje que simboliza vivir con el peso de mis emociones.  Conoce más de su trabajo en su página.