La endometriosis es una enfermedad que debe visibilizarse, el día de hoy Kiester Rodríguez nos comparte desde Colombia un poema al respecto.

Dedicado a las más de 170 millones de mujeres en el mundo que padecen endometriosis.

Algunos la llaman
hipocondriaca, holgazana
y hasta exagerada.

Dicen: “las  que no sufren dolores,
Son las preferidas de Dios”.
Pero ella sana su dolor,
acompañada de su amor.

Sabe de dolor, de recetas de
sanación mejor que cualquier
doctor; conoce su interior.

Ella es un girasol,
gira y gira buscando el sol
y cuando la luz se va;
ella comparte su amor.

Acerca de la autora

Kiester Rodríguez Orellano, originaria de Barranquilla Colombia. Poetisa y estudiante de Licenciatura en Humanidades y Lengua Castellana (de la universidad del Atlántico). Alegre, soñadora, endoguerrera y ante todo humana; trabaja la poesía desde el sentir y el conocimiento.

Síntesis de endoguerrera

Éstos versos son un grito en medio del silencio en el que viven las más de 170 millones de mujeres en el mundo que padecen endometriosis, un cáncer benigno que hace estragos en la calidad de vida de las pacientes, causa infertilidad sumado el desconocimiento médico quienes mutilan sus órganos pélvicos abdominales y rotulan cómo pacientes psiquiátricas, un fuerte agregado es la inconsciencia y maltrato social, laboral y académico que sufre una mujer con endometriosis “solo porque el periodo debe doler” según la sociedad.

De manera que este poema recoge las voces de amor y fortaleza de las mujeres diagnosticadas con endometriosis.