¿Alguna vez te preguntaste de qué color es el alma? El día de hoy Diana Laura Nava Casiano nos comparte desde Ciudad de México un breve e interesante cuento.

—¿De qué color es el agua? —preguntó el niño.

—Transparente, es el reflejo del alma de quien la ve —dijo la niña—. Puede verse verde, negra, naranja, incluso morada; a veces es incolora; pero siempre es color alma.

—Es cierto —contestó—. Papá leía historias sobre el mar, sobre cachalotes y sobre viejos pescadores.

—Papá se fue, pero dejó esa pasión por el inmenso azul celeste que es transparente, color alma, reflejo de nuestro interior. Mamá pintó la casa de azul porque le recordaba el color del cielo, se sentía cerca de él cuando se fue; pero olvidó que, en realidad, la casa seguía siendo color alma.

Acerca de la autora

Diana Laura Nava Casiano nació en Ciudad de México, estudió ciencia política, actualmente colabora en investigaciones enfocadas en desarrollo económico, medio ambiente y corrección de desigualdades. Cada día se vuelve más politóloga, pues cada vez encuentra más relaciones de poder que cuestionar y re-escribir.

En sus propias palabras: “la vida me formó, el canto me acompañó, el boxeo me encontró y la literatura me salvó”.